^^Sandro^^

Reseña

Fue uno de los fundadores del rock en español.

Publicó 52 álbumes originales y vendió 8 millones de copias,

aunque hay fuentes que elevan hasta 22 millones.

[3] Algunos de sus éxitos son “Dame fuego”, “Rosa, Rosa”, “Quiero llenarme de ti”,

“Penumbras”, “Porque yo te amo”, “Así”, “Ese es mi amigo el puma”,

“Tengo”, “Trigal”, “Una muchacha y una guitarra”. Su tema “Rosa, Rosa”

vendió en su país natal casi 2 millones de discos, siendo su obra más famosa.

Su tema “Tengo” ha sido considerado el Nº 15 entre los 100 mejores temas

de la historia del rock argentino, por la cadena MTV y la revista

Rolling Stone.[4] Realizó 16 películas. Fue el primer latino

en cantar en el Madison Square Garden[5] En 2005 recibió

el Grammy Latino a la Trayectoria. Nació, se crió y vivió siempre

en los suburbios industriales del sur de la Ciudad de Buenos Aires.

Su abuelo paterno pertenecía al pueblo Rom y Sandro recogió

esa herencia asumiendo el sobrenombre de Gitano.[6] [7]

[editar] Biografía

[editar] Infancia

Nació el 19 de agosto de 1945 en la Maternidad Sardá,

un hospital público ubicado en la Ciudad de Buenos Aires.

Sin embargo sus padres vivían en Valentín Alsina (Lanús),

un suburbio obrero en el cordón sur del Gran Buenos Aires,

donde vivió su infancia y adolescencia. Con el tiempo

compraría una mansión ubicada en Banfield, ciudad residencial

ubicada al sur del Gran Buenos Aires, donde vivió hasta su fallecimiento.

Fue hijo único de Vicente Sánchez e Irma Nydia Ocampo,

ambos provenientes de familias de antigua presencia en el país.

Su abuelo paterno era húngaro, de apellido Popadópulos,

quien al migrar hacia España lo cambió al de Rivadullas; a raíz de ello,

muchos años después le pondrían el apodo de Gitano.[6] Al momento de nacer

sus padres quisieron ponerle el nombre Sandro, pero no lo

permitieron los funcionarios del Registro Civil donde debían registrarlo.

Hizo sus estudios primarios en la Escuela Nº 3 República de Brasil,

en la calle Valentín Alsina 3018, de Valentín Alsina.

Su pasión por la música nació desde niño. Como muchos otros

adolescentes y preadolescentes argentinos, fue irresistiblemente

atraído por Elvis Presley desde sus inicios en 1955-1957 a quien

comenzó a imitar en el último año de la escuela primaria.

Muchos años después vería el show de su ídolo desde la

primera fila del Boston Garden.

Su primera «actuación», que lo marcaría por el resto de su vida,

fue el día de la independencia argentina, el 9 de julio de 1957,

en el acto de su escuela, cuando su maestra de 6º grado

lo invitó a realizar su conocida imitación de Elvis,

llevándose los aplausos y la ovación del público asistente.

Fue entonces que se despertó su vocación por la actuación musical.

[editar] Adolescencia

A los 13 años abandonó sus recién iniciados estudios

secundarios y comenzó a trabajar para ayudar a sus padres,

de repartidor de una carnicería, trabajador a destajo de una

farmacia (droguería) y tornero. En sus tiempos libres,

se dedicó a la música. Sus primeros aprendizajes se los

debe a un amigo guitarrista llamado Enrique Irigoytía.

Ambos formaron un dúo de voces y guitarras.

Comenzaron a participar en concursos de canto en los suburbios

del sur del Gran Buenos Aires, en los que el joven Roberto Sánchez

hacía una versión del bolero Quién será del compositor

Pablo Beltrán Ruíz. Inmediatamente lograron un gran

reconocimiento y comenzaron a formar varios conjuntos.

Del variado repertorio, Sánchez se encargaba de cantar los

 boleros, tangos y algo de rock and roll, mientras que Irigoytía

cantaba las canciones litoraleñas y también rock. Algunos de los

nombres de esas primeras bandas fueron El Trío Azul, integrado

por Roberto Sánchez, Enrique Irigoytía y Agustín Mónaco

y el dúo Los Caribes, con su amigo Enrique Irigoytía.

El propio Sandro reflexionaba años después sobre su inicio en la música:

Yo me nutrí con el rock. Gracias al rock dejé las calles, las navajas y las cadenas,

y agarré una guitarra. Dejé la campera de cuero y las pandillas.

El rock me salvó. Me salvó de que fuera quizás un delincuente.[8]

A comienzos de los años sesenta, Roberto Sánchez adoptó el nombre

artístico de Sandro, el nombre que le habían querido poner

sus padres y las autoridades no permitieron.

Su primera actuación con ese nombre fue en un local llamado Recreo Andrés.[6]

[editar] Sandro y Los de Fuego: pionero del rock argentino

Sandro y Los de Fuego, 1963. Fue uno de los primeros

en comenzar a cantar las canciones de rock internacional en español

En 1960, en sus primeros intentos como solista, adoptó

el seudónimo de Sandro, y al poco tiempo, formó el grupo

Los Caniches de Oklahoma y grabó su primer single, un rock

en español de su autoría, “Comiendo rosquitas calientes en

el Puente Alsina”, una de las candidatas a ser considerada

la primera canción grabada de rock argentina.

Los integrantes del grupo eran: Héctor Centurión (voz y bajo);

Carlos Ojeda (piano y percusión); Armando Cacho Quiroga (batería),

Sandro (primera guitarra); y Miguel Lito Vázquez (guitarra rítmica).

En 1961 cambiaron de nombre por Los de Fuego. Al principio,

el cantante del grupo fue Centurión, mientras que Sandro

era la guitarra líder y la segunda voz y hacía los coros.

A fines de 1962 Centurión perdió la voz, siendo reemplazado

por Sandro, quien poco a poco se dedicó exclusivamente a su rol de

cantante líder. En 1963 comenzaron a llamarse Sandro y Los de Fuego,

con la siguiente formación: Héctor Centurión (bajo); Enrique Irigoytía

(guitarra rítmica); Armando Cacho Quiroga (batería); Sandro

(voz) y Juan José Sandri (guitarra).

Por entonces el rock and roll ya estaba instalado en Argentina,

desde al menos cinco años atrás. A los primeros ídolos del rock,

como Elvis Presley, Little Richard y Bill Haley, se habían

sumado artistas y bandas de rock latinas que cantaban en español,

como Los Cinco Latinos y Luis Aguilé (en la Argentina),

Ritchie Valens y La Bamba (en California), y Los Teen Tops,

 Los Blue Caps y Los Locos del Ritmo (en México) y decenas de otros.

En esa década comenzaron a llegar también las bandas de la llamada

 invasión británica, entre las que se destacaban los Rolling Stones

y sobre todo Los Beatles.

Los de Fuego comenzaron haciendo versiones de los temas clásicos del rock

anglosajón, en idioma español de artistas y grupos como

 The Beatles, Elvis Presley, Rolling Stones, Jerry Lee Lewis, Paul Anka, etc.

El 13 de septiembre de 1963 grabó su primer disco, un simple

para la filial argentina de CBS, pero sin el grupo Los de Fuego.

En un lado estaba la versión en español de “¿A esto le llamas amor?”

de Paul Anka y en el otro “Eres el demonio disfrazado” de Elvis Presley.

En ese disco, el grupo que le acompañó es el de Milo (sobrenombre artístico de

 José Carlí) y su Conjunto. El disco no tuvo trascendencia.

Poco después publicó un segundo disco, un EP, con el título de Presentando

a Sandro, que incluía “Bésame pronto”

(Elvis), “Choza de azúcar” (de Jimmy Gilmer & The Fireballs),

nuevamente “¿A esto le llamas amor?” y el novedoso

“Polka Rock” (de Alejandro Chamica).

El 28 de febrero de 1964 Sandro convenció a CBS y logró grabar

el primer tema con Los de Fuego, una versión en español del famoso

“Hay mucha agitación” (Whole Lotta Shakin’ Goin’ On de Jerry Lee Lewis).

El tema fue lanzado en un EP llamado Al Calor de Sandro y

los de Fuego, junto con “Las noches largas” (de Adriano Celentano),

“Twist de Mamá Gansa” (de Teddy Randazzo) y el tradicional folk “Viajero solitario”.

A mediados de 1964 Sandro y Los de Fuego comenzaron

a realizar una serie de actuaciones en la televisión de Argentina,

su debut fue en “Aquí la Juventud”, y luego se lo llevaron al programa

Sábados Circulares de Pipo Mancera, que terminaron impulsándolo

a la popularidad. Sandro se vestía y se movía «a lo Elvis»

y esos movimientos escénicos levantaron todo tipo de polémica.

Fue llamado entonces «el Elvis criollo» o «el Elvis latino».

Terminaba su show después de saltar de un lado hacia el

otro y tirándose por el suelo sobre sus rodillas.

Sandro hacía que sus seguidores imitaran sus movimientos

frenéticos, y sobre todo que sus seguidoras, gritaran,

lloraran y se desmayaran.

Las presentaciones de Sandro provocaron la reacción de

algunos influyentes grupos fundamentalistas católicos

que lograron excluir a la banda de la televisión durante algunas semanas.

Pero Mancera enfrentó la informal censura, amenazando con su renuncia,

y la misma fue levantada. Aquellas presentaciones

de Sandro y Los de Fuego en Sábados Circulares se encuentran

registradas en blanco y negro, y han sido publicadas en varios

videos y en la primera película en la que aparece,

 Convención de Vagabundos[9] de 1965, en un rol secundario.

A principios de 1965 apareció Sandro y los de Fuego, el primer

álbum LP de Sandro, incluyendo versiones de Los Beatles

(“Te conseguiré”, “Anochecer de un día agitado”), Jerry Lee Lewis

(“Hay mucha agitación”), Buddy Holly (“Peggy, Peggy”),

Elvis (“En mi mente”), etc.

El segundo álbum salió el mismo año, Al calor de Sandro y Los de Fuego,

reiterando la línea de realizar covers de temas

exitosos del rock anglosajón (“La Casa del Sol Naciente”,

“Boleto para pasear”, “Es una mujer”, “Perseguiré el sol”).

Antes de finalizar 1965 se disolvieron Los de Fuego, y Sandro

formó una nueva banda soporte, The Black Combo

(homenaje a Bill Black, bajista de Elvis). El grupo estuvo

integrado por músicos provenientes del jazz, como Negro Orlando

(guitarra), Adalberto Cevasco (bajo), Fernando Bermúdez (batería),

 Bernardo Baraj (saxo) y Miguel Abramic (percusión).

Al comenzar 1966 Sandro lanzó su tercer álbum,

 El sorprendente mundo de Sandro (1966), que incluye temas

interpretados con distintas bandas: con Los de Fuego en las

últimas grabaciones realizadas en 1965, con los Black Combo y con

la orquesta de Oscar Cardozo Ocampo. En este álbum aparecieron

las primeras canciones de Sandro con Oscar Anderle, como “Solo sin ti”.

Incluye también una versión notable de “Melodía desencadenada”

(Unchained Melody de Alex North).

A fines de 1966 salió su cuarto álbum, Alma y fuego, en donde

ya comienza a notarse un cambio de orientación musical hacia

ritmos más latinos. Nuevamente lo acompañan Oscar Cardozo Ocampo

y The Black Combo. El disco fue editado también en los Estados Unidos,

donde tuvo más éxito entre las comunidades latinas que el moderado

que obtuvo en Argentina.[10] El ál

bum incluye “Como caja de música” de la dupla Sandro-Anderle, don

de ya puede notarse claramente el peculiar estilo de

 balada romántica proveniente del rock, desarrollada

por la dupla y que haría famoso a Sandro.[11]

A mediados de 1967 Sandro lanzó su último álbum de la etapa roquera,

 Beat Latino. Ya en el título del álbum se nota la decisión de

dirigirse musicalmente hacia una fusión de los nuevos ritmos

provenientes del rock and roll con los nuevos ritmos y estilos latinos,

especialmente la balada romántica, con el fin de desarrollar una música

moderna y juvenil pero también de fuerte arraigo popular.

El álbum tiene cinco temas con The Black Combo,

tres con Oscar Cardozo Ocampo y cuatro con Jorge López Ruiz.

Incluye un tema de Luis Aguilé (“Miguel e Isabel”)

y el éxito “Ave de paso” de Sandro-Anderle,

así como “Con los ojos del recuerdo”, de la misma dupla.

Con el dinero que comenzó a ganar con sus presentaciones y discos,

Sandro alquiló en 1966, junto con otros rockeros argentinos,

el local La Cueva, en la calle Pueyrredón 1723 de Buenos Aires,

para formar un centro de reunión y difusión del rock argentino.

 La Cueva contrató a Litto Nebbia y Los Gatos como banda

permanente del local, banda que poco después (1967)

grabaría el tema “La Balsa“, dando origen a lo que ha dado en llamarse

 “rock nacional” argentino.

En la segunda mitad de la década Sandro cambió la chaqueta

de cuero por el smoking y la corbata, los jeans por los pantalones

acampanados, pero conservando el pelo largo revuelto y la patillas

largas y los movimientos convulsivos a lo Elvis, que profundizó

desarrollando un estilo propio que terminó siendo su marca personal.

[editar] El ídolo masivo: balada latina, desenfreno y público femenino

Sandro.

Como ha resultado habitual en el mundo del rock, sobre todo del rock latino,

a fines de la década del 60 Sandro empezó a cambiar radicalmente su estilo,

abandonando el rock and roll clásico en español, para diseñar un repertorio

más popular, siendo uno de los pioneros de la balada romántica latinoamericana,

derivada del bolero, que se convertiría en el género pop latino por

excelencia en la siguientes décadas.[12] Sandro le aportó temáticas,

poses y ritmos extraídos del rock and roll, que la hicieron provocativa

y atractiva para los jóvenes de los sectores más populares

de las comunidades latinas de América, y muy especialmente para las mujeres.

Una parte esencial de su estilo fue la adopción de una pose

de seducción sexual abierta, que Sandro dirigió hacia las mujeres,

expresándolo en sus letras y ritmos, pero sobre todo en su voz

y movimientos, obviamente derivado de Elvis Presley, pero que

alcanzó una plena identidad personal. Este estilo sexual irreverente

tuvo un efecto arrasador sobre las jóvenes latinoamericanas (donde

curiosamente más incidencia tenía la prédica sexualmente restrictiva

de la Iglesia Católica). Las fanáticas de Sandro (sus «nenas»)

llegaron a ser tan importantes como él mismo, devolviendo

en sus presentaciones un clima de desenfreno y sexualidad,

entre las que se volvió un clásico arrojar al escenario su ropa interior.

Para la época, el mensaje de Sandro resultaba un revulsivo

radical contra las normas morales establecidas sobre la virginidad

de las mujeres y las relaciones prematrimoniales, férreamente establecidas

en toda América Latina.

En los primeros años del rock, Roberto Sánchez, “Sandro” (19/08/45),

todavía no se había inclinado por las baladas románticas que un par

de años después lo lanzarían al estrellato. Sin embargo, ya había logrado

cierta popularidad con algunos simples de puro rock and roll cantados

en castellano y que lo habían llevado a presentarse en televisión,

donde se lo conoció por su vestimenta a lo Elvis y sus movimientos pélvicos.

Los De Fuego eran cinco guitarristas: Roberto Sánchez, Enrique Irigoitía,

Héctor Centurión, Armando Luján y Juan josé Sandri

(«yo era la líder por ser el menos malo», reconocía Sandro)

y se presentaban em festivales de colegios, concursos,

bailes En uno de esos shows, el vocalista se negó a cantar

un tema y fue Sandro quien se ofreció para pasar al micrófono.

Realizaron varias pruebas en compañías discográficas,

pero fueron rechazados. De mucho insistir,

Sandro logró registrar dos simples, sin su grupo:

“¿A esto le llamas amor?” y “Dulce”, que vendieron apenas

dos mil copias. Los convenció de volver al estudio,

pero con Los de Fuego. La primera grabación de la banda

fue el 13 de noviembre de 1963 en los estudios CBS Columbia:

“Hay mucha agitación”, cover del hit de Jerry Lee Lewis.

A partir de allí, comenzaría una carrera admirable: en total, grabó

52 discos y vendió 8 millones de copias (“Rosa, Rosa”

alcanzó el millón y medio). Actuó también en 16 películas.

El desgaste de realizar hasta cinco shows por noche

llevó a la disolución de Los de Fuego. Sandro cantó entonces

acompañado por The Black Combo, editó algunos simples,

un LP y abandonó el rock. Los Combos eran: Negro Orlando (guitarra),

Adalberto Cevasco (bajo), Fernando Bermúdez (batería),

 Bernardo Baraj (saxo) y Miguel Abramec (percusión).

El Gitano se despegó de la rebeldía del rock original:

su verdadero éxito estaba en lo romántico.

Lidió un duelo implícito con Palito Ortega: mientras el después

Gobernador de Tucumán era el muchacho bueno,

“el novio ideal para mi hija”, Sandro representaba el amor salvaje,

la pasión. Sus canciones más importantes son “Así”, “Como lo hice yo”,

“Quiero llenarme de ti” y, por supuesto, “Rosa, Rosa”.

Su primer gran convocatoria fue durante los Carnavales de 1971,

cuando cantó ante 60.000 personas en el estadio de San Lorenzo.

Cuando se produjo el viraje, los rockeros no dudaron en despreciarlo.

Lo calificaron de “producto comercial”, de “meloso” y, por supuesto,

de “grasa”. Años después, el ambiente lo reconocería como un grande:

«Lo que más atrajo siempre fue su personalidad enigmática,

la ceja levantada, el tembleque de sus labios y sobre todas las cosas…

el misterio que lo envolvía» (Patricia Sosa en Noticias, 11/07/93).

«Sandro es un verdadero maestro del rock, y eso poca gente lo sabe,

porque después se dedicó a otro género, que lo hace muy bien

también. Sandro es un gran rockero, fue un gran maestro

para todos nosotros», explica Javier Martínez (V.Pintos, pág 71).

Charly García y Pedro Aznar lo invitaron en 1990 a cantar en su disco

“Tango 4”. En la ocasión, revivieron un clásico de Los Shakers, “Rompan todo”.

Luego de una larga enfermedad pulmonar, Sandro fue

sometido a un doble transplante de pulmones y corazón,

hacia fines de 2009. Permaneció internado en un sanatorio

de Mendoza, donde murió la noche del 4 de enero de 2010.

Hay mucha agitación (simple) (1963)

Dulce / Choza de azúcar (simple) (1963)

¿A esto le llamas amor? / Eres el demonio disfrazado (simple) (1963)

Sandro y Los de Fuego (1964)

Presentando a Sandro (1965)

El dinero no puede comprarme amor (simple) (1965)

Al calor de Sandro y los de Fuego (1965)

Amame (simple) (1965)

Muchachos (simple) (1965)

Tutti frutti (simple) (1966)

En línea (simple) (1966)

Podemos solucionarlo (simple) (1966)

Soplando en el viento (simple) (1966)

El sorprendente mundo de Sandro (1966)

Alma y fuego (1966)

Beat latino (1967)

Sandro (1968)

Sandro de América (1968)

Una muchacha y una guitarra (1968)

Quiero llenarme de ti (1968)

La magia de Sandro (1969)

Muchacho (1970)

Sandro en New York (1970)

Te espero… Sandro (1972)

Sandro – Después de 10 años (1973)

Sandro… siempre Sandro (1974)

Tú me enloqueces (1975)

Sandro del 76 (1976)

Sandro… un ídolo (1977)

Querer como Dios manda (1978)

Sandro (1979)

Sandro (1981)

Fue sin querer (1982)

Vengo a ocupar mi lugar (1984)

Sandro (1986)

Sandro del 88 (1988)

Volviendo a casa (1990)

Con gusto a mujer (1992)

Clásico (1994)

Sandro para mamá (2001)

Amor Gitano (2004)

Secretamente palabras de amor (2006)

 

 

sandro Sandro: la operacion fue exitosa!

 

ERNESTO