DON JUAN TENORIO Y DOÑA INÉS,

DON JUAN TENORIO Y DOÑA INÉS

Don Juan Tenorio es el prototipo amoroso masculino que ha conquistado de forma más ostentosa el teatro, la literatura y el lenguaje. No se dirá de nadie que en cuestiones de amor es un Romeo o un Marco Antonio, o un Calixto, o un Otelo o un Don Quijote: pero sí que dirán de alguien que es un Don Juan. ¿Por qué Don Juan Tenorio tanto, y los demás modelos de amante tan poco? 

Lo llamativo de este fenómeno es que precisamente el transgresor, el calavera, el que sin el menor escrúpulo juega con los sentimientos de las mujeres que confían en su amor, precisamente ese se haya ganado un lugar de honor en el alma de la gente: Tirso de Molina, en 1630 nos ofrece ya el personaje de Don Juan Tenorio con nombre y apellido en El burlador de Sevilla y convidado de piedra. Tenía antecedentes, claro está, pero a él le cupo la gloria de la creación del personaje, y a José Zorrilla, desde 1844 en que estrenó su Don Juan Tenorio, la gloria de su extraordinaria popularización. Desde entonces, y a lo largo de más de un siglo, año tras año se representaba en toda España por la fiesta de los Difuntos. 

El personaje venía de muy lejos: aunque España fue finalmente la patria que le acogió como hijo predilecto, no fue su lugar de nacimiento. Don Juan, antes de adoptar el apellido de Tenorio, es un auténtico ciudadano del mundo. España sólo acabó de caracterizarlo y de darle un nombre inmortal. Mozart le dedicó una ópera. La gran novedad del Don Juan de Zorrilla es que finalmente sale absuelto: rehabilitado que diríamos hoy, en vez de condenado sin remedio como el de Tirso de Molina y tantos otros bajo nombres distintos. El caso es que el personaje se las trae:

Por dondequiera que fui

la razón atropellé,

la virtud escarnecí,

a la justicia burlé,

y a las mujeres vendí.

Yo a las cabañas bajé,

yo a los palacios subí,

yo los claustros escalé,

y en todas partes dejé

memoria amarga de mí.

Ni reconocí sagrado,

ni hubo ocasión ni lugar

por mi audacia respetado;

ni en distinguir me he parado

al clérigo del seglar.

A quien quise provoqué,

con quien quiso me batí,

y nunca consideré

que pudo matarme a mí

aquel a quien yo maté.

Y sin embargo ejerce un enorme atractivo no sólo en los hombres, que podrían proponérselo como envidiable modelo, sino también para las mujeres, que son sus víctimas:

DON LUIS:

¡Por Dios que sois hombre extraño!

¿Cuántos días empleáis

en cada mujer que amáis?

DON JUAN:

Partid los días del año

entre las que ahí encontráis.

Uno para enamorarlas,

otro para conseguirlas,

otro para abandonarlas,

dos para sustituirlas,

y un hora para olvidarlas.

Pero quiso apuntar a lo más alto, quiso robarle a Dios una novicia, Doña Inés, y dio con ella, claro está, la enamoró. De momento él quedó triunfador: 

DOÑA INÉS:

No sé: desde que le vi,

Brígida mía, y su nombre

me dijiste, tengo a ese hombre

siempre delante de mí.

Por doquiera me distraigo

con su agradable recuerdo,

y si un instante le pierdo,

en su recuerdo recaigo.

No sé qué fascinación

en mis sentidos ejerce,

que siempre hacia él se me tuerce

la mente y el corazón:

y aquí y en el oratorio

y en todas partes advierto

que el pensamiento divierto

con la imagen de Tenorio.

Pero no contaba Don Juan con quedar atrapado en su propia trampa. Tanto le costó conquistar a Doña Inés, que tuvo que poner en ello el alma. Tuvo que superarse a sí mismo, y en verdad que se superó. El burlador del amor cayó en los lazos del amor, el escarnecedor del amor quedó totalmente subyugado por él cuando lo encarnó en Doña Inés:

DON JUAN:

¡Cálmate, pues, vida mía!

Reposa aquí, y un momento

olvida de tu convento

la triste cárcel sombría.

¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor,

que en esta apartada orilla

más pura la luna brilla

y se respira mejor?

Esta aura que vaga llena

de los sencillos olores

de las campesinas flores

que brota esa orilla amena;

esa agua limpia y serena

que atraviesa sin temor

la barca del pescador

que espera cantando al día,

¿no es cierto, paloma mía,

que están respirando amor?

Esa armonía que el viento

recoge entre esos millares

de floridos olivares,

que agita con manso aliento;

ese dulcísimo acento

con que trina el ruiseñor

de sus copas morador

llamando al cercano día,

¿no es verdad, gacela mía,

que están respirando amor?

Y estas palabras que están

filtrando insensiblemente

tu corazón ya pendiente

de los labios de don Juan,

y cuyas ideas van

inflamando en su interior

un fuego germinador

no encendido todavía,

¿no es verdad, estrella mía,

que están respirando amor?

Y esas dos líquidas perlas

que se desprenden tranquilas

de tus radiantes pupilas

convidándome a beberlas,

evaporarse, a no verlas,

de sí mismas al calor;

y ese encendido color

que en tu semblante no había,

¿no es verdad, hermosa mía,

que están respirando amor?

¡Oh! Sí, bellísima Inés

espejo y luz de mis ojos;

escucharme sin enojos,

como lo haces, amor es:

mira aquí a tus plantas, pues,

todo el altivo rigor

de este corazón traidor

que rendirse no creía,

adorando, vida mía,

la esclavitud de tu amor.

Son los celebérrimos versos en que Don Juan se rinde al amor de Doña Inés, en que se transfigura nuestro personaje y empieza a respirar amor por todos sus poros; en que todo lo ve con los ojos del amor. Es que está perdidamente enamorado.

El enamoramiento de Doña Inés no es ningún prodigio siendo obra de ese enamorador casi de oficio. Sigue en estos versos puesto en palabras:

DOÑA INÉS:

Callad, por Dios, ¡oh, don Juan!,

que no podré resistir

mucho tiempo sin morir

tan nunca sentido afán.

¡Ah! Callad por compasión,

que oyéndoos me parece

que mi cerebro enloquece

se arde mi corazón.

¡Ah! Me habéis dado a beber

un filtro infernal, sin duda,

que a rendiros os ayuda

la virtud de la mujer.

Tal vez poseéis, don Juan,

un misterioso amuleto

que a vos me atrae en secreto

como irresistible imán.

Tal vez Satán puso en vos:

su vista fascinadora,

su palabra seductora,

y el amor que negó a Dios.

¡Y qué he de hacer ¡ay de mí!

sino caer en vuestros brazos,

si el corazón en pedazos

me vais robando de aquí?

No, don Juan, en poder mío

resistirte no está ya:

yo voy a ti como va

sorbido al mar ese río.

Tu presencia me enajena,

tus palabras me alucinan,

y tus ojos me fascinan,

y tu aliento me envenena.

¡Don Juan! ¡Don Juan!, yo lo imploro

de tu hidalga compasión:

o arráncame el corazón,

o ámame porque te adoro.

Y ya en la apoteosis de la acción, Don Juan se reafirma en su amor y lo que empezó en apuesta se le ha convertido en el único compromiso de su vida, en las auténticas palabras de amor formal y para siempre.

DON JUAN:

¿Alma mía! Esa palabra

cambia de modo mi ser,

que alcanzo que puede hacer

hasta que el Edén se me abra.

No es, doña Inés, Satanás

quien pone este amor en mí;

es Dios, que quiere por ti

ganarme para Él quizás.

No, el amor que hoy se atesora

en mi corazón mortal

no es un amor terrenal

como el que sentí hasta ahora;

no es esa chispa fugaz

que cualquier ráfaga apaga;

es incendio que se traga

cuanto ve, inmenso, voraz.

Desecha, pues, tu inquietud,

bellísima doña Inés,

porque me siento a tus pies

capaz aún de la virtud.

Sí, iré mi orgullo a postrar

ante el buen Comendador,

y o habrá de darme tu amor,

o me tendrá que matar.

Pero es tanto y tanto el amor que ha mentido Don Juan, que ahora sólo le cree su amada. Y nadie más. Por eso también este amor acaba en tragedia, pero algo más dulce que las demás tragedias de amor. 

Ahí tenemos pues a nuestra pareja de enamorados, labrada duramente contra el destino. Pera esta vez no son los padres el principal obstáculo para el amor, sino el amante, que ha de luchar duramente contra su historia de conquistador insensible. 

Y queda la duda en el aire: ¿Quién es el auténtico Don Juan? ¿El conquistador que no se deja conquistar, o el conquistador conquistado? El veredicto popular es implacable: Del Don Juan enamorado, rendido a los pies de su amada Doña Inés, dice: “Éste no es mi Don Juan, que me lo han cambiado”. El que nos fascina es el calavera. ¿Por qué será?

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Un antiguo ángel caido

Un antiguo ángel caido
La figura del demonio se asoció siempre a la maldad más destructiva, a la insolencia y a la fealdad mas repulsiva concebida por la mente humana. Pero cabe hacer un brevisimo repaso a éste ángel caido, el primero que se rebeló ante Dios y fue expulsado del paraiso y excluido de la Creación.
Lucifer fue el primer angel que despertó y fue la más grande criatura de magnificente belleza en la aurora cósmica. Este ángel tenia un hermosura increible y no comparada a ninguna otra creación. Todos los angeles que fueron creados despues de él no tenia la belleza ni la grandeza que poseía el primer ángel de la mañana. El fué el encargado de encender las primeras luces del universo, y en memoria a aquella primera luz se llamó Lucero a la primera estrella de la mañana conocida tambien como Venus que diariamente aparece antes que llegue el sol.

El nombre de esta entidad es tan multiple como podamos imaginar, se lo denomina Diablo, Demonio, Lucifugo, Lucifer, Satán, Satanás, Belzebuth, Luzbel, etc, además de contar con todas las traducciones en los diferentes idiomas Devil, Diavolo, Diable, Demon, Teufel, etc. Pensar o creer que todos estos nombres representan a la misma criatura es un error, pero con el paso del tiempo lo unico que se ha hecho es aumentar mas las historias e intervenciones de este ángel en la historia de la humanidad. Al Demonio poco le importa que alguien lo llame de una manera u otra, en todo caso tambien puede apropiarse tambien de otros nombres que pertenecen a otras jerarquias como hasta llamarse con nombres santos.

La imaginacion y la incipiente iglesia católica de otros tiempos reunió en un solo personaje a todos estos nombres para meter dentro de la misma bolsa todo aquello que no se ajustaba al orden que trataba de imponer en sus tiempos. Asi es como que si los gitanos hablaban de cualquier extranjero llamandolo “Diablo” para excluir a ese pueblo y sus creencias de la iglesia, le achacaron a los gitanos que eran adoradores del Diablo y todos sus actos eran despreciados y marginados de la sociedad. La iglesia catolica contribuyo más que cualquier otro a darle una enorme fama al demonio y sus actos que cualquier otra religion, esto se extendio luego a todas las derivaciones del catolicismo en sus diferentes religiones nuevas como sectas. Si bien no es el lugar este para discutir el tema religioso de otras epocas, esto es como introduccion al conocimiento de la idea del diablo y por qué tuvo tanta fama en las personas a partir de la edad media.

Al principio de los tiempos siderales todos los angeles estaban reunidos en torno al Señor, esperando la señal que del El viniera para ir hacia los mundos y coayudar en la Creación, pero una disención entre los ángeles, desató la polémica primero y la guerra de los cielos despues. Sucedió que llegaba el instante de la creación del hombre. Hubo ángeles que querían al hombre perfecto, superior, a la misma altura de ellos, por eso no escatimarían esfuerzos en lograrlo y estaban dispuestos a hacer sus mejores obras. Otros angeles en cambio, querían que el hombre y su conciencia fuera ascendiendo en el plano universal a traves de escalas hasta llegar a Dios y su perfección, a traves del trabajo diario y por los siglos de los siglos. Esto era para asegurarse que el hombre, a pesar de su lentitud en lograr la perfección, algun día llegaría a Dios totalmente conciente y con sus capacidades acrecentadas. Este fue el motivo principal de la polémica. Unos querian que el hombre fuera perfecto desde el principio, y si se equivocaban destruirían la creacion del mismo hasta lograr un ser superior, y los otros querían la via de la ascención. De los angeles rebeldes, hubo uno que logró ponerse a la cabeza de todos, su nombre era Shaitan, el adversario, el que desafió al resto de los angeles y a Dios mismo. El pecado de este ángel fue el de la soberbia, porque dijo que lograria hacer al hombre tan superior o más que a los mismos arcangeles. Este ángel expresó aquello de ¿quien como yo? a lo que fue inmediatamente respondido por el siguiente angel en el orden jerarquico que fue Mikeil. Miguel era el primer arcangel en la jerarquia de los cuatro, acompañado por Gabriel, Rafael y Uriel. El dominio de Miguel era el fuego, el que fuera encendido por un ángel anterior de nombre Luzbel, solo que éste tenía la misión de encender la chispa primigenia en todos, mientras que Miguel conserva y cuida que el fuego del universo no se extinga. Por esto Miguel es de una jerarquia superior, pues por él el universo se mantiene encendido. El Arcangel Miguel enfrentó directamente a Shaitan y le respondió ¿Quien como Dios? y a partir de ese momento se desató la guerra, pues se abalanzaron todos los angeles a las ordenes de Miguel sobre los de Shaitan. Esta guerra duró miles de millones de años, hasta que las dos terceras partes de los angeles lograron vencer a la tercera que fue arrojada hacia los abismos, esto es fuera del universo. Fue en ese momento que la maldición se pronunció, pero esto no significa que alguien haya dicho algo, significa que en el universo se quebró la paz que existía hasta entonces, y lo que se creara ya no tendría jamás el acuerdo beneplácito de todos los angeles, de toda la Creación del Señor. De alli hacia adelante en la evolución, los angeles caídos o arrojados al abismo, han tratado de malograr toda creación sobre el hombre con el fin de demostrar que el hombre no sirve para nada, y sean reconocidos, estos angeles como que tenían razón. Por esto aquel angel rebelde, lleno de soberbia quiere destruir al ser humano, pues no es de su agrado y lo considera un ser totalmente inútil.

Bueno, hasta aquí y muy suscintamente, el relato sobre el demonio. Como ven, esta entidad, no tiene ningun interés en el ser humano que no sea su destrucción, por lo que cualquier herramienta que tenga a mano para acercarse, engañar y destruir al humano, la usará con esos fines. Por eso el conocimiento es una luz que ilumina a quien sepa servirse de ella, pero fulminará a quien se abuse de la misma. Solo paso a paso se llega a un lugar, no es salteando etapas que se llegara mas lejos. A veces no aceptar el destino o utilizar demasiado al Yo personal a lo unico que conduce es al fracaso y a la humillación ante Dios. Y aquel que tenga un ego demasiado inflado como para que no tenga lugar ningun tipo de misericordia o compasión o que no tenga un poco de sabiduría que reconozca su limitación, abre sus puertas para las entidades nefastas de las que tanto se conoce en estos tiempos y que fueran llamados en otros: posesiones. La falta de información y la superstición hacen a veces tambien estragos, pues estas faltas son tambien aprovechadas por el angel de los abismos.

En otra ocasion hablaremos de este angel de las sombras en su aspecto histórico, pero para tener un acercamiento para el tema que nos ocupa, esta fue la definición mas sencilla del angel llamado Demonio.

El Angel Caido

Prisionero de un triste destino
Sin libertad, ¿de que sirve volar?
el infierno se que no es mi sitio
y el cielo esta lejos de mi ideal
El hombre es libre, es el elegido
Simple mortal que vive en libertad
Nace y muere, elige su camino
y en cambio, yo sufro la eternidad
Mi lealtad a prueba esta
por culpa de un mortal
como yo hay muchos mas
con sed de libertad
¿donde esta mi lugar?… en el cielo estoy de mas
donde puedo volar en libertad
hoy el cielo ardera y de nada servira
Soy un angel, caido me verás
hubo un tiempo de guerras en el cielo
Sin lealtad, sin dios al que adorar
Cielo y fuego, ambos se fundieron
La creacion en peligro de extincion
La envidia fue testigo cruel
de un cielo en el infierno
querian ser igual que el
y nada consiguieron

Estribillo

Hoy mi dios llorará su torpeza

ERNESTO

LOS AMANTES DE TERUEL

  

HISTORIAS DE AMOR

LOS AMANTES DE TERUEL 

 
Y como ocurre también en todas las leyendas de este género, puesto que son copia de la única realidad que entonces imperaba, los padres de Isabel decidieron casar a la moza para no dar lugar a que creciese aquel amor inconsentido. 

Fue señalado el día de la boda y Juan Diego sintió la necesidad de despedirse definitivamente de su amada. Escaló la tapia del jardín como era costumbre, y lo hizo a la medianoche, que es cuando mandan todas las leyendas. 

Tras los requiebros amorosos propios de la ocasión, don Juan Diego le pidió una prenda de amor a su amada: UN BESO, dice la leyenda para no quitarle un ápice de romanticismo a este amor. 

 
Tras los requiebros amorosos propios de la ocasión, don Juan Diego le pidió una prenda de amor a su amada: UN BESO, dice la leyenda para no quitarle un ápice de romanticismo a este amor. 

 Casta y obediente a la voluntad de sus padres como era Isabel, se lo negó, bien que su corazón le pedía aquello y mucho más. Aquella negativa fue más fuerte que el corazón lacerado del infortunado don Juan Diego: se le borró el mundo de la vista, quedando en sus pupilas la dulce y atormentada imagen de su amada, y cayó allí mismo desplomado. Al entender su corazón que nunca más podría latir para Isabel, prefirió dejar de latir para siempre. 

La noche se convirtió en alboroto. Corrió la voz por toda la ciudad de Teruel y se iluminaron sus ventanas con la luz de los candiles. El día siguiente la familia de don Juan Diego Martínez de Marcilla estaba llamada a funeral en la iglesia catedral, y dos horas más tarde, en la misma iglesia estaba llamada a boda la familia de Isabel Segura. 

A la infortunada amante, perdida en el delirio del amor perdido, y condenada a amar a quien no la amaba, los pies la condujeron con determinación hacia el funeral prohibido. Se acercó al catafalco a contemplar a su amor. Y al ver aquellos labios aún abiertos pidiéndole el beso que le negara unas horas antes, no pudo resistirse a esa última petición callada de su amado, u postrándose junto a él le dio el beso de despedida. 

El beso de Isabel fue de los que resucitan a los muertos. Pero ¡ay!, le faltó a ella el aliento para sobrevivir a aquella explosión de dulzura y amargura. Su corazón estaba ya tan malherido que sucumbió a la violenta sacudida de aquel beso. 

Maravillados los asistentes de la duración de aquel beso, quisieron levantar a la infortunada amante de don Juan Diego, pero el beso la había transportado a la eternidad. La familia de Don Diego se doblegó a la violencia de aquel amor, tendieron a Isabel junto a su amado, celebraron por ambos el funeral, y juntos fueron sepultados para eterna memoria de aquel amor y para aviso de padres que cierran los ojos y el corazón al amor de sus hijos. 

Esta es la leyenda de LOS AMANTES DE TERUEL, por la que se conoce a esta ciudad más que por ninguna otra cosa. Pero es éste un hecho tan repetido en la historia de nuestra doliente humanidad, que en todos los casos se cuestiona la veracidad y la originalidad de la leyenda. Es el corazón humano el que está puesto en ellas, y ese sí que es verdad, una verdad que se encarna en distintos lugares del mundo y en las más diversas leyendas cuyo denominador común es siempre el mismo: LA FUERZA DEL AMOR. 

Los estudiosos de esta leyenda apuntan a que se parece mucho a uno de los cuentos del Decamerón de Boccaccio, que a su vez es recopilación de una leyenda anterior. Es una prueba más de la constancia del corazón humano y de la fe que tiene la humanidad en el AMOR. 

La leyenda de LOS AMANTES DE TERUEL ha sido reescrita más de 20 veces por plumas tan prestigiosas como la de Tirso de Molina, que la han llevado a la poesía, a la novela y al teatro. Y como broche de oro, el maestro Tomás Bretón la elevó a la dignidad de la ópera: inspirada en la obra de Harzenbusch, con libreto del mismo maestro Tomás Bretón y dividida en cinco actos, se estrenó en el Teatro Real de Madrid el 12 de febrero de 1889. 

 
 ERNESTO

Manos que no se rozan, serenidad profunda
con que un día la muerte vuestro rostro selló.
Dormid, dormid Amantes: vustro cuerpo circunda
la tierra turolense que vida y muerte os dió.  En el blanco sepulcro que teruel ha labrado
con piedra de ilusiones y con cincel de amor,
dormid,dormid Amantes, que en un pueblo enamorado
hará que en vuestra tumba siempre brote una flor.
Siempre brote una flor . . .

LAS NOCHES DE SAN JUAN.

Mundialmente conocida y celebrada LA NOCHE DE SAN JUAN, esconde la magia de los tiempos, se hacen hogueras y se saltan, se quema todo lo antiguo y se pasa a una nueva etapa.

     En LA NOCHE DE SAN JUAN del 24 de junio, todo es posible, al menos todos lo sobrenatural, esta noche es la más corta del año y coincide con el solsticio de verano.

        Desde los tiempos más remotos, antes del cristianismo se practican todo tipo de ritos vinculados a la purificación, a la fecundidad, a la solicitud de bonanzas, y al alejamiento de males.

     Para llegar a todos estos estados anteriores era y es imprescindible, las hogueras y el agua.

       En estas horas nocturnas mágicas, en la que “los espíritus salen de paseo”, se producen fenómenos extraños, se rinde sobretodo un homenaje al astro que da luz y calor en su día de mayor intensidad “EL SOL“, pidiéndole que no pierda su fuerza, ni su vigor.

     Es un canto al SOL, cuyos primeros rayos hay que recibirlos con el cuerpo y el alma purificados por el humo y el rocío de la mañana.

        Este es el origen pagano de las fiestas en las que los cristianos celebran el nacimiento de SAN JUAN BAUTISTA, cuyo padre ZACARÍAS, anuncio a sus familiares la buena y nueva encendiendo hogueras y saltando sobre ellas.

DECÁLOGO para la velada de LA NOCHE DE SAN JUAN:

     Creencias indoeuropeas para la mágica NOCHE DE SAN JUAN

Primera: Creer que el sol sale bailando la mañana de SAN JUAN

Segunda: Bañarse o pasear descalzo sobre el rocío asegura salud todo el año

Tercera: Adornar con ramas de pino y fresno las puertas y ventanas protege la casa de los rayos

Cuarta: Alfombrar los umbrales con hierbas y flores conservarlas y tomarlas en infusión en caso de enfermedad

Quinta: Hacer fogatas

Sexta: Llevar a los cultivos manojos de hierbas encendidas ahuyenta las plagas de las cosechas

Séptima: Saltar sobre los fuegos evita las dolencias

Octava: Plantar en la plaza el árbol de SAN JUAN

Novena: Coronarse con plantas 

Décima: Pasar a lo herniados 3 veces por la hendidura de un roble

     Tiempos de leyenda

     LA NOCHE DE SAN JUAN predispone a creer todo tipo de leyendas fantásticas, lo mejor es abrir la mente y el espíritu, dejar de ser racional y gozar a fondo con la imaginación y la tradición, la fórmula resultara completamente saludable.

        Existen numerosas historias vinculadas a hechos sobrenaturales en LA NOCHE DE SAN JUAN, para empezar la que se cuenta que en el día que nació SAN JUAN EL BAUTISTA, su padre Zacarías recupero la voz, tras haberla perdido al dudar de que su mujer estuviera embarazada puesto que el Arcángel GABRIEL ya le había advertido del suceso.

        Otros relatos hablan, que, pueblos sumergidos bajo las aguas como el de LUCERNA (Zamora), tañen las campanas de la iglesia y se escuchan en la mañana de SAN JUAN, este pueblo descansa en el fondo del lago de Sanabria, o como el que se encuentra en el lago de CARUCEDO (León), junto al paraje natural de la Médulas, cuya imagen puede verse en el río al amanecer del 24 de junio.

     Dice la leyenda popular, que el destino acuático de LUCERNA fue provocado por Jesús que llegó como pobre al pueblo, y todos los vecinos excepto dos mujeres le negaron limosna.

     La causa del segundo pueblo sumergido fue por una Ninfa, que repudiaba en amores, vertió imparable lagrimas que crearon el lago.

        Pero contrariamente, también dice la tradición que en esa noche, los demonios se esconden en el bosque para seducir a las jovencitas y que ayudan a descubrir los tesoros enterrados y que las hadas pueden ser desencantadas.

     ¿Que tienen las NOCHES de SAN JUAN? … … …

Hay dos momentos del año en los que la distancia angular del Sol al ecuador celeste de la Tierra es máxima. Es lo que se conoce como solsticios. La fiesta de San Juan, en la noche del 23 al 24 de junio, es la noche más corta del año y la que marca, precisamente, el solsticio de verano.

Hoy en día, esta noche, es conocida, sobre todo, por sus hogueras y por el aspecto mágico y misterioso que la rodea, lo que ha hecho que se hayan creado también toda una serie de supersticiones populares entorno a ella.

En los tiempos antiguos, esta festividad no tenía connotaciones cristianas, pero con el transcurrir de los siglos, el cristianismo escogió este día cómo la fiesta de San Juan Bautista.

Son muchos los pueblos que a lo largo de la historia han otorgado un significado propio y característico para esta noche. Un ejemplo claro de ello es la historia que cuenta que antiguamente esta festividad se llamaba la festividad de Litha, diosa de la fecundidad, del amor y la prosperidad.

 ERNESTO

METIRAS.

Los golpes de la adversidad son

my amargos, pero nunca esteriles.

– Ernest Renan

La adversidad es el primer

paso hacia la verdad.

– Lord Byron

En las grandes adversidades toda

alma noble aprende a conocer mejor.

– Friedrich Von Schiller

El fracaso es el termino postrero.

– Karl Jasper

Las Mentiras

Se te olvida

Que me quieres a pesar de lo que dices

Pues llevamos en el alma cicatrices

Imposible de borrar

Se te olvida

Que hasta puedo hacerte mal si me decido

Pues tu amor lo tengo muy comprometido

Pero a fuerza no sera

Y hoy resulta

Que no soy de la estatura de tu vida

y al dejarme casi, casi, se te olvida

Que hay un pacto entre los dos

Por mi parte

Te devuelvo tu promesa de adorarme

Ni siquiera sientas pena por dejarme

Que ese pacto

no es con Dios

ERNESTO.

El sol, la luna y el cuervo

El sol, la luna y el cuervo

[Cuento folclórico ruso. Texto completo]

Alekandr Nikoalevich Afanasiev

Érase un matrimonio ya anciano que tenía dos hijas y un hijo.

 Un día fue el marido al granero a buscar grano; cogió un saco,

 lo llenó de trigo y se lo llevó a su casa; pero no se fijó

 en que el saco tenía un agujero, por el que el trigo

 se iba saliendo y esparciéndose por el camino.

Cuando llegó a su casa, su mujer le preguntó:

-¿Dónde está el grano? Sólo veo el saco vacío.

No hubo más remedio que ir a recoger del suelo

 el grano esparcido, y el marido, mientras trabajaba, decía gimiendo:

-Si el buen Sol me calentase con sus rayos, la Luna me

 iluminase y el sabio Cuervo me ayudase a recoger el grano,

 al Sol le daría en matrimonio a mi hija mayor,

 al sabio Cuervo le daría mi segunda hija

 y a la Luna la casaría con mi hijo.

Apenas acabó de decirlo cuando el Sol lo calentó,

 la Luna iluminó el patio y el Cuervo le ayudó a recoger los granos.

 El viejo volvió a casa satisfecho y dijo a su hija mayor:

-Vístete con tu mejor vestido y ve a sentarte a la puerta de la casa.

Su hija lo obedeció; se vistió lo mejor posible y se sentó en e

l escalón de la puerta. En cuanto el Sol vio a la hermosa

 joven se la llevó a su casa.

Luego, el padre ordenó lo mismo a su segunda hija,

 la que se puso su mejor traje y se dirigió al patio;

aún no había pisado el umbral de la puerta cuando

apareció el Cuervo, la cogió con sus garras y se la llevó a su reino.

Le llegó el turno al hijo, a quien el padre dijo:

-Ponte tu mejor vestido y sal a la puerta.

Entonces la Luna, al ver al muchacho, se enamoró

 de él y se lo llevó a su palacio.

Pasado algún tiempo, el padre sintió deseos de ver

 a sus hijos y para sus adentros se dijo:

«Me gustaría visitar a mis yernos y a mi nuera.»

Y sin pensarlo más se dirigió a casa del Sol.

Andando, andando, al fin llegó.

-¡Hola, suegro mío! ¿Cómo te va? ¿Quieres que te convide? -dijo el Sol.

Y sin esperar la respuesta ordenó a su mujer que

 hiciese buñuelos. Cuando la masa estaba ya a punto

 se sentó en el suelo en medio de la habitación, su mujer le puso

 la sartén sobre la cabeza y en un abrir y cerrar de ojos se

 frieron los buñuelos. Regalaron con ellos al padre, quien después

 de descansar un poco se despidió de su yerno y de su hija.

Una vez en su casa pidió a su mujer que hiciese buñuelos;

 ella quiso encender la lumbre, pero su marido la detuvo, gritando:

-¡No hace falta!

Y se sentó en el suelo diciendo que le pusiera sobre la cabeza

 la sartén con los buñuelos.

-¿Qué dices, hombre? ¡Tú te has vuelto loco! -exclamó la mujer.

-¡Tú qué sabes de esto! -le contestó el marido-.

 Tú ponlos y verás cómo se fríen.

La mujer hizo lo que le mandaba; pero después de pasado

 un buen rato con la sartén sobre la cabeza los buñuelos

 no se frieron, sino que se agriaron.

-¡Ya ves qué estúpido eres! -le gritó enfadada la mujer.

Después de permanecer algunos días en casa se dirigió a visitar

 a su nuera la Luna. Al cabo de andar mucho tiempo, llegó cuando

 era medianoche; la Luna le preguntó:

-¿A qué quieres que te convide?

-A nada -contestó él-. No tengo ganas de comer,

 estoy muy cansado.

Entonces la Luna, para que descansase, le propuso que

 tomase un baño caliente; pero él le contestó:

-No, porque como es de noche no se verá nada en el baño.

-¡Oh, por eso no te apures! -contestó la Luna-; yo te proporcionaré luz.

Cuando el baño estaba ya caliente, el buen viejo fue a bañarse,

 y la Luna, descubriendo un agujero en la puerta, metió por él un

dedo e iluminó toda la habitación.

El buen hombre salió del baño muy satisfecho, y después de pasar

 unos cuantos días en casa de la Luna se despidió de sus hijos

 y se puso en camino.

Una vez en su casa aguardó la llegada de la noche y mandó

a su mujer que calentase el baño. Cuando estaba ya caliente,

 la invitó a que se bañase.

-No iré -dijo la mujer-. ¿No ves, tonto, que el cuarto del baño

 está oscuro como boca de un lobo?

-Tú báñate, que yo te procuraré luz.

Obedeció la mujer y se dirigió al baño, mientras que el viejo,

 acordándose de lo que había hecho la Luna, se fue tras ella,

 con un hacha hizo un agujero en la puerta y metió por él un dedo

. Pero no pudo iluminar el baño, y su mujer, al encontrarse

 en la oscuridad, lo colmaba de injurias.

Por fin decidió ir a visitar a su yerno, el sabio Cuervo.

 Éste lo acogió con afabilidad y le preguntó:

-¿A qué quieres que te convide?

-No quiero comer nada -contestó el suegro-; sólo quiero dormir,

 pues tengo muchísimo sueño.

-Pues bien, vamos a dormir -dijo el Cuervo.

Y colocando una escalera para que subiera por ella el anciano

, lo hizo sentarse en el palo que atravesaba la habitación,

 sirviendo de posadero, y lo tapó con un ala; pero el pobre viejo,

 al dormirse, perdió el equilibrio, cayó desde el posadero al suelo y se mató.

ERNESTO.

Poesías

La mujer y el hombre

 

El hombre es: la más elevada de las criaturas.

La mujer es: el más sublime de los ideales.

El hombre es: el águila que vuela.

La mujer es: el ruiseñor que canta.

Volar es: dominar el espacio.

Cantar es: conquistar el alma.

El hombre es: el cerebro.

La mujer es: el corazón.

El cerebro ilumina.

El corazón produce amor.

La luz fecunda.

El amor resucita.

El hombre es el genio.

La mujer es el ángel.

El genio es inmensurable.

El ángel es indefinible.

Las aspiración del hombre es la suprema gloria.

La aspiración de la mujer es la virtud eterna.

La gloria engrandece.

La virtud diviniza.

El hombre tiene la supremacía.

La mujer, la preferencia.

La supremacía significa fuerza.

La preferencia representa el derecho.

El hombre es fuerte por la razón.

La mujer es invencible por las lágrimas.

La razón convence.

Las lágrimas conmueven.

El hombre es capaz de todos los heroísmos.

La mujer es capaz de todos los sacrificios.

El heroísmo ennoblece.

El sacrificio sublimiza.

El hombre tiene un farol: la conciencia.

La mujer tiene una estrella: la esperanza.

La conciencia guía.

La esperanza salva.

El hombre es un océano.

La mujer es un lago.

El océano tiene la perla que lo adorna.

El lago tiene la poesía que lo deslumbra.

En fin:

El hombre está colocado en donde termina la tierra;

y la mujer en donde comienza el cielo.

Desconozco el autor

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Inquietud

Como quien busca amor, hablan tus ojos

Como quien busca paz, gime tu voz

¿Qué hay en tí, que no suelta las cadenas

que te oprimen, que causan tu dolor?

¿Es que acaso no entiendes que a la vida

tú misma le puedes dar color?

Ven, caminemos, juntemos nuestras manos

que el mundo sólo existe, si existimos los dos.

Y si después de caminar conmigo

aún persiste en ti una ilusión

descuida, sigamos caminando

que el mundo solo existe, si existimos tu y yo..

Desconozco el autor

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Una vez soñé contigo

Eres para mi dama de mis sueños.

pero sé que nunca te tendré a mi lado

pues mis sueños son sólo eso: sueños.

A veces te pienso mucho porque

en ti está mi ideal,

pero sé que nunca serás para mí.

Dios sabe que lo que digo es verdad:

eres un sueño difícil de realizar y

por eso sé que nunca serás para mí.

Prefiero que no sepas quien soy

imagina que nunca supiste de mí.

porque ahora te digo adiós y te olvido…

Yaz ©

1989

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Cero

Cero te valieron mis sentimientos

cuando te entregué mi amor entero,

mientras que tú, sólo veías a través

del cristal inquebrantable del orgullo.

Mis sueños, mis anhelos, mis desvelos,

fueron furtivas y tímidas gaviotas

que agonizaron impotentes en tu estero,

por que para ti, todo lo mío, valía cero.

Cero significaron mis súplicas

y en cero cotizaste mi esperanza,

valoraste en cero mi paciencia

y otro cero le diste a mi indulgencia.

Con un cero sentenciaste el futuro

dándole así al amor un final certero.

Si en nuestras vidas paralelas

todo, siempre te valió cero,

no se cómo es que aún,

ahora te atreves

a decirme… te quiero.

Ivanjo D’ Luigi

ERNESTO.

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