UN DÍA FUIMOS PÁJAROS

Cuenta una antigua leyenda que antaño los Gitanos eran pájaros.

Un día, en pleno vuelo sobre la tierra, divisaron un palacio dorado,

brillando al sol y bajaron para verlo mejor.

El palacio estaba habitado por pavos, gallinas y patos que

Maravillados por la belleza de los gitanos-pájaros,

Empezaron a regalarles todo tipo de joyas y golosinas

suplicándoles que no se marcharan.

Pronto todos los pájaros estaban cubiertos

de cadenas de oro, de pies a cabeza.

Tan sólo un pájaro resistió a la tentación de tantas riquezas

incitando a los demás a que retomaran el vuelo.

Pero, nadie le escuchó. Entonces, con el corazón pesaroso

se elevó en el aire y se lanzó a las piedras desde lo alto de los cielos.

Solamente en ese momento los gitanos-pájaros

Despertaron de su entorpecimiento y empezaron a batir las alas.

Pero el oro los tiraba hacia abajo y no lograban despegar del suelo.

Los pavos, las gallinas y los patos cantaron victoria.

Mantendrían para siempre aquellos bellos pájaros

Encerrados en jaulas de oro.

De repente, una pequeña pluma roja se deslizó hacia el interior del palacio

Y aterrizó a los pies de los pájaros.

El oro se cayó de sus cuerpos, pero sus alas ya no les obedecían

Y no lograron levantar vuelo.

La pequeña pluma roja, suavemente llevada por el viento,

Salió del palacio y empezó a errar por los caminos polvorientos.

Los gitanos la siguieron y fueron perdiendo sus plumas una por una,

transformándose así en humanos.

Con cuerpo de hombre y alma de pájaro….

Se olvidaron para siempre de cómo volar.

(Leyenda gitana)

Ernesto