CHARLES BUKOWSKY.VIII

 

ALUBIAS CON AJO

Esto es bastante importante

poner tus sentimientos por escrito

es mejor que afeitarte

o cocinar alubias con ajo

es lo poco que podemos hacer

este pequeño coraje del conocimiento

y también está, por supuesto

la locura y el terror

de saber

que alguna parte de vos

es como un reloj

al que no puede dársele cuerda

otra vez,

una vez que se para.

Pero ahora hay un tic-tac bajo tu camisa

y revolvés las alubias con una cuchara,

un amor muerto, un amor que partió,

otro amor…

¡ah!, tantos amores como alubias

si, contalos ahora

triste, triste

tus sentimientos hirviendo sobre la llama

tragate esto.

CENA 1.933

Cuando mi padre comía

se le ponían los labios

grasientos

con la comida

y mientras comía

hablaba de lo

buena que era la comida

y de que

la mayoría de la gente

no comía

tan bien

como nosotros.

Le gustaba

rebanar

las sobras

del plato

con un trozo de

pan,

mientras hacía

ruidos de aprobación

que más bien parecían

gruñidos

sorbía el

café,

haciendo un ruido

fuerte

de burbujas

y después

dejaba

la taza.

“¿Qué hay de postre

gelatina?”

Mi madre

la traía

en una fuente grande

y mi padre

la servía

y al caer en el plato

la gelatina producía

un ruido extraño,

casi como

el sonido de un

pedo.

Después venía

la crema batida,

a montones

sobre la gelatina.

“¡mmm, gelatina y

crema batida!”

mi padre sorbía de

la cuchara

la gelatina y la crema

batida.

Sonaba como si

estuviera entrando en

un túnel

aerodinámico.

Después de acabar

aquello

se limpiaba la boca

con una enorme servilleta blanca,

frotando con fuerza

en movimientos

circulares,

la servilleta

casi le ocultaba

toda

la cara

y después de eso

sacaba

los cigarrillos

Camel.

Encendía uno

con un fósforo de cocina

de madera,

y después dejaba

el fósforo

aún encendido

en un cenicero,

después un sorbo

de café,

volvía a dejar la taza

y daba una buena calada

al Camel.

“¡mmm, que buena

estaba la comida!”.

Poco después

en mi cuarto,

tumbado en la cama

a oscuras,

lo que había

comido

y lo que había

visto

conseguían

ponerme

enfermo.

Lo único

bueno

era

escuchar

los grillos

afuera.

Afuera

en otro mundo

en el que yo

no vivía.-

    ERNESTO

 

CHARLES BUKOWSKY.IX

40.000 moscas

Separados por una tormenta pasajera

nos juntamos nuevamente

Buscamos cuarteaduras en paredes y techos

y las eternas arañas

Me pregunto si habrá una mujer más.

Ahora

40,000 moscas recorren los brazos

de mi alma

cantando:

“I met a million dollar baby in

5 and 10 cent store”

¿Brazos de mi alma?

¿moscas?

¿cantando?

¿qué clase de mierda es ésta?

Es tan fácil ser poeta

y tan difícil ser

hombre.

Fuera de los brazos

Fuera de los brazos de una amada

y dentro de los brazos de otra.

he sido salvado de morir en la cruz

por una senora que fuma mota

y que escribe canciones y cuentos,

que es mucho más cariñosa que la anterior

y el sexo es tan bueno o mejor.

no es nada agradable ser clavado en la cruz, abandonado,

es mucho más placentero olvidar a un amor

que no funcionó

ya que finalmente

ningún amor funciona.

es mucho más placentero hacer el amor

en la costa Del Mar

en el cuarto 42 y después

sentarse en la cama, tomar un buen vino,

platicar, tocarla, fumar

o escuchar las olas

he muerto muchas veces

creyendo y esperando, esperando

en un cuarto,

la mirada fija en el techo agrietado,

esperando un telefonazo; una carta, un toquido en la puerta,

un sonido…

volviéndose loco

mientras ella baila con desconocidos

en un centro nocturno.

no es nada agradable morir en la cruz

es más placentero escuchar tu nombre, quedito,

en la oscuridad.

Almas de Animales Muertos

Después del rastro

Doblando la esquina, estaba

una cantina

donde me sentaba y veía caer el sol

a través de la ventana,

una ventana que daba a un lote

lleno de hierbas altas y secas.

nunca me dí un regaderazo con los muchachos

en la fábrica

después de trabajar

así que olía a sudor y

sangre

el olor a sudor disminuía después

de un rato

pero el olor-sangre empezaba a fulminar

y ganar fuerza.

fumé cigarrillos y tomé cerveza

hasta que me sentí lo suficientemente bien

como para subirme al camión

con las almas de todos esos animales muertos

que viajaban conmigo

las cabezas volteaban discretamente

las mujeres se levantaron y se alejaron

de mí.

cuando me baje del camión

sólo tenía que bajar una cuadra

y subir una escalera para llegar,

a mi cuarto donde prendería el radio

y encendería un cigarro

y que nadie se molestara conmigo.

Todo

Los muertos no necesitan aspirina o tristeza supongo.

pero quizas necesitan lluvia.

zapatos no pero un lugar donde caminar.

cigarrillos no, nos dicen, pero un lugar donde arder.

O nos dicen:

Espacio y un lugar para volar, da igual.

los muertos no me necesitan. ni los vivos.

pero quizas los muertos se necesitan unos a otros.

En realidad, quizas necesitan todo lo que nosotros necesitamos

y necesitamos tanto Si solo supieramos qué es.

Probablemente es todo y probablemente

todos nosotros moriremos tratando de conseguirlo

o moriremos porque no lo conseguimos.

Espero que cuando yo este muerto

Comprendais que consegui tanto como pude.

Tregua

Necesito pasear por la cera

en algun sitio

en una umbria tarde

encontrar una mesa

en la terraza de un cafe

sentarme

pedir una copa

y quiero sentarme alli

con esa copa

y quiero que

una mosca aterrice

en esa mesa.

entonces

quiero ver

una mujer pasar caminando

en un vestido verde.

quiero ver pasar

un perro gordo

con pelo corto y marron y

ojos sonrientes.

quiero morir

sentado alli.

La superficie del sol

Los toros son grandiosos

como la superficie del sol

y aunque los matan para las rancias multitudes,

es el toro quien atiza el fuego,

y aunque hay toros cobardes

tanto como toreros y hombres cobardes,

generalmente el toro se mantiene puro

y muere inmaculado

sin ser tocado por símbolos y élites o falsos amores,

y cuando lo sacar arrastrando

nada ha muerto

y el hedor final

es el mundo

Mi colega

para ser un chico de 21 años en Nueva Orleans yo no valia mucho

la pena: Tenia una pequeña habitacion que olia a

meados y muerte

pero queria estar alli, y habian

dos adorables chicas al final del vestibulo quienes

no paraban de golpear a mi puerta y gritar. “Levantate !

Hay cosas buenas alla afuera !”

“Largaros,” les decia, pero eso solo las

estimulaba mas, me dejaban notas bajo la puerta y

pegaban flores con cinta adhesiva al

pomo de la puerta

Yo estaba metido en vino barato y cerveza verde y

demencia…

Conoci al viejo tio de la habitacion de

al lado, de algun modo yo me sentia viejo como

el; sus pies y tobillos estaban hinchados y no podia

atarse los zapatos.

Cada dia sobre la una del mediodia saliamos a dar un paseo

juntos y era un paseo muy

lento: Cada paso era doloroso para

el.

Cuando nos acercabamos al bordillo, yo le ayudaba a

subir y bajar

agarrandole por el codo

y por la parte de atras de su

cinturon, lo conseguiamos.

Me gustaba: nunca me cuestiono

sobre que hacia o que dejaba de

hacer.

El deberia de haber sido mi padre, y lo que mas me gustaba

era lo que decia una y

otra vez: “Nada vale la

pena.”

Era un

sabio

aquellas chicas jovenes deberian

de haberle dejado a el

las notas y las

flores.

ERNESTO

CHARLES BUKOWSKY.X

CHARLES BUKOWSKY

A la puta que se llevó mis poemas

Algunos dicen que debemos eliminar del poema

los remordimientos personales,

permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero

¡Por Dios!

¡Doce poemas perdidos y no tengo copias!

¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores!

¡Es intolerable!

¿Tratas de joderme como a los demás?

¿Por qué no te llevaste mejor mi dinero? Usualmente

lo sacan de los dormidos y borrachos pantalones enfermos en el rincón

La próxima vez llévate mi brazo izquierdo o un billete de cincuenta,

pero mis poemas no.

No soy Shakespeare

pero puede que algún día ya no escriba más,

abstractos o de los otros;

Siempre habrá dinero y putas y borrachos

hasta que caiga la última bomba,

pero como dijo Dios,

cruzándose de piernas:

“veo que he creado muchos poetas

pero no tanta poesía.”

El amante de las Flores

En las montañas de Valkeri

entre los pavorreales que se pavonean

encontré una flor

tan grande como mi cabeza

y cuando me estiré

para olerla

perdí el lóbulo de la oreja

parte de la nariz

un ojo

y la mitad de la cajetilla

de cigarrillos

regresé

al siguiente día

con la intención de cortar

aquella maldita cosa

pero la encontré

tan hermosa

que mejor

maté un

pavorreal.

El hombre del piano 

El hombre del piano

toca una pieza

que no compuso

canta una canción

que no es suya

en un piano

que no es de él.

mientras

la gente en las mesas

come, bebe y platica.

El hombre del piano

termina

y no hay alplausos

luego

comienza a tocar

una nueva canción

que él no escribió

comienza a cantar

palabras

que no son suyas

en un piano

que no es propio

mientras

la gente de las mesas

continúa

comiendo, bebiendo y platicando.

Cuando él termina

sin aplausos

anuncia en el micrófono

que tomará un descanso

de diez minutos

se va al baño

y entra

cierra la puerta

saca un toque

y lo prende.

Está feliz

de no encontrarse

en el piano

y la gente en las mesas

comiendo, bebiendo y

platicando,

feliz

de que él

no esté ahí.

Así sucede

casi en todas partes

con todos y

con todo,

tan violento

como cuando en las

altiplanicies

se incendia

el negro cisne.

Sirena

Tuve que ir al baño por alguna cosa

y toqué

y estabas en la bañera

te habías lavado la cara y el cabello

y te ví de la cintura para arriba y

(excepto por los senos)

parecías una niña de 5 u 8 anos

regocijándose suavemente en el agua

Linda Lee.

No sólo eras la escencia de ese

momento

sino de todos mis momentos

hasta entonces

bañándote gustosamente en el marfil

sin embargo

nada había

que pudiera decirte.

tomé lo que quería del baño

algo

y me salí.

Hoy conocí a un genio

Hoy

conocí a un genio en el tren

como de seis años de edad;

se sento a mi lado y,

mientras el tren

corría por la costa,

llegamos al océano.

el niño me miró y me dijo:

“el mar no es nada bonito”.

fue la primera vez

que me di cuenta

de ello.

Policía

tres niños pequeños se me acercan corriendo,

soplando sus silbatos,

y me gritan:

¡esta usted detenido!

¡anda borracho!

y comienzan a pegarme

en las piernas

con sus macanas de juguete.

uno de ellos incluso trae una placa.

otro unas esposas

pero mis manos están en alto.

cuando entro en la licolería

se arremolinan afuera

como abejas

expulsadas de su colmena.

compro una botella de

whiskey barato

y tres dulces.

Para los merced-maniacos

está justificado

todo morir está justificado

todo asesinato toda muerte

todo lo que fenece,

nada es en vano

ni siquiera

el cuello de la mosca,

y una flor

pasa entre el ejército y,

como un niño pequeño

que presume,

eleva su color.

ERNESTO

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