POEMAS.

Nada es mejor que tu pelo

Cuando pienso en ti es como mirarte.

Es mejor que mirarte.

Cuando te miro es como acariciarte,

sí, llenarte con mi mirada,

Llenarme con mi visión.

Es mejor que tocarte.

Cuando te toco,

cuando acaricio tu piel morena,

Cuando enredo mis dedos en tu pelo…

Nada es mejor que eso.

________________________________

A veces, caminando voy dando vueltas,

No por calles sino a mi cabeza.

Otras veces, avanzo firme y decidido,

no en el caminar sino en mi cabeza.

Por fin te encuentro, miro y te tengo,

No en mi cabeza.

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Se me olvidó el veintitantos de enero,

se me olvida siempre cada año.

Se me olvidan los marzos, a primeros.

Y tal olvido no me resulta extraño.

Se me escapan los cuatro de mayo, cual abril.

los veinticuatro de julio pasan de largo.

Los catorce de febrero los dejo en el letargo.

Y es que nunca me olvidé de ti.

____________________________________

No te echo de menos

porque no quiero que lo sepas.

No te echo de menos

porque sé que estás siempre a mi lado.

No te echo de menos

porque por encima de tu ausencia,

Te quiero.

______________________________________

Flor de un día

Yo di un eterno adiós a los placeres

cuando la pena doblegó mi frente,

y me soñé, mujer indiferente

al estúpido amor de las mujeres.

En mi orgullo insensato yo creía

que estaba el mundo para mí desierto,

y que en lugar de corazón tenía

una insensible lápida de muerto.

Más despertaste tú mis ilusiones

con embusteras frases de cariño,

y dejaron su tumba las pasiones,

y te entregué mi corazón de niño.

No extraño que quisieras provocarme,

ni extraño que lograras encenderme;

porque fuiste capaz de sospecharme,

pero no eres capaz de comprenderme.

encendiste en amor con tus encantos,

porque nací con alma de coplero,

y buscaste el incienso de mis cantos?…

Me crees, por ventura, pebetero?

No esperes ya que tu piedad implore,

volviendo con mi amor a importunarte;

aunque rendido el corazón te adore,

el orgullo me ordena abandonarte.

Yo seguiré con mi penar impío,

mientras que gozas envidiable calma;

tú me dejas la duda y el vacío,

y yo, en cambio, mujer, te dejo el alma.

Porque eterno será mi amor profundo,

que en ti pienso constante y desgraciado,

como piensa en la vida el moribundo,

como piensa en la gloria el condenado.

__________________________________________

Las palabras.

Persiguiendo tu atención,

mis palabras se afanan en buscarte,

tratan de hacerse visible, de encontrarte.

Y las oigo desde dentro de mi alma,

siento que te pertenecen más a ti que a mí mismo.

Son, y han sido siempre, tuyas.

Ellas te buscan con inquietud

avanzan tras de ti para que me oigas

saben que, como yo, están predestinadas.

A veces fluyen, dejando más huella

en mí que en ti, su objetivo.

Van arañando mi piel para acariciar tus oídos.

Llenan el espacio entre nosotros;

abrazan cada segundo de mi existencia,

son las palabras que te buscan, te persiguen.

Como en el mito de aquel arquero,

marcando un punto de mira más alto

para llevar la flecha hasta la diana.

Ya sabes y deberías saber más:

sólo tienes que detenerte, escuchar,

dejar que te arrullen, dejar que te acompañen.

__________________________________________

El niño.

El niño trata en vano…

alcanzar la luna con la mano.

Sueña el niño con princesas,

teme por dragones,

juega con trenes y estaciones,

llora por sus tristezas.

Piensa el niño en el mañana;

es impaciente, impulsivo y patalea,

se asoma feliz a esa ventana,

sintiendo eterno amor a lo que desea.

Mira el niño con ojos llenos;

aprende todo de su alrededor,

con su Dios se siente bueno,

a su Dios debe el temor.

De la risa al llanto en un segundo,

de la pena a la mayor alegría,

se entusiasma con el mundo,

se renueva inexorablemente cada día.

Nos volvemos niños cuando amamos,

creemos encontrar el amor verdadero;

pensamos, sentimos, soñamos.

Lo negaré… por mi honor de caballero.

Seré paciente, prudente, comedido,

me creeré sereno, reflexivo, inteligente;

pensaré y haré lo que crea permitido,

así no confundiré a mi mente.

Mantendré firme la cabeza, frío el corazón,

no soñaré imposibles, ni quimeras,

en mí, sólo voluntad y razón;

estas serán mis únicas maneras.

Utilizaré estrategias efectivas,

planificaré todo de antemano,

mi mirada y mi postura siempre altivas,

y no realizaré nunca innoble esfuerzo en vano.

Reiré de mis triunfos y derrotas;

el mejor recuerdo, el del presente

lo fácil se lo dejo a los idiotas,

al necio, al blando, al impaciente.

No permitiré juicios de amigos

ni enemigos ni amantes;

lo importante va conmigo,

el resto a los ignorantes.

Marcaré senda antes que a nadie seguir,

jugaré limpio con todos y más conmigo;

esa será mi forma de vivir,

que sólo entenderá el buen amigo.

Nada de promesas, nada de ilusiones.

Entre príncipes, seré yo el rey,

acabaré con los dragones,

Esa será mi única ley.

El amor y el deseo, los mayores impostores;

la eternidad, conmigo tendrá su ocaso,

prohibido soñar con más amores,

imposible acoger ningún fracaso.

El entusiasmo, yo lo creo,

la risa será buena compañera,

mal lo tendrá conmigo el deseo.

El llanto…una triste quimera.

Hoy es el día de luchar como caballeros,

nunca más morir como cristianos,

la “Sangre Jacobina” de nuevo en sus fueros

todo volverá a estar en mis manos.

Alcanzaré todas la metas,

la luna dejará de interesarme…

¡Está demasiado cerca!

___________________________

Un poema.

Me pides un poema para ver qué siento

Rebusco en mis bolsillos, en mi memoria, en mi alma.

Rebusco en mi pasado y de buscar pierdo la calma

Me pides unas cosas que se me antojan imposibles.

Si pudiera hacerlo escribiendo unas palabras

Si esas palabras fuesen reflejo de lo real

Si lo real fuese destino de lo soñado

Si lo soñado pudiera salir del anhelo

Y el anhelo de mi corazón…

Me dices que quieres unos versos en ti inspirados

Tomo notas, juego con las letras y de nuevo

Rebusco en mi memoria, en mis bolsillos

Y otra vez siento perder la calma.

Si lograra hacerlo pensando sólo en ti

Si ese pensamiento estuviera lleno de recuerdos

Si los recuerdos me acompañasen el camino

Si el camino fuese largo…

Me pides que sueñe y te lo cuente

Que recorra el camino y te lo escriba

Que cierre los ojos para que tú no veas.

Comienza a cerrar los ojos para que yo no vea.

______ERNESTO _______

3 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Yolanda
    Abr 25, 2006 @ 20:54:06

    bonitas poesias siempre me gusta  ver tu espacio cada vez  q  entro lo veo  saludos de  lunita

    Responder

  2. un angel
    Abr 26, 2006 @ 20:16:31

    El ultimo me gusto mucho ,es lindo 🙂 un saludin .

    Responder

  3. un angel
    Abr 26, 2006 @ 20:18:01

    El ultimo me ha gustado mucho ,un saludin 🙂

    Responder

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