POESÍA.

Desde niño, un fantasma ante mis ojos,

flotar con insistencia viera yo;

fantasma de hermosura peregrina,

cuya luz me cegaba, como el sol.

Más tarde, en el camino de mi vida,

tu imagen seductora se cruzó;

te reconocí al punto y…desde entonces

el calvario empezó de nuestro amor.

ERNESTO